
“Te quiero dolorida, nena. Quiero que, cada vez que te muevas mañana, recuerdes que yo he estado dentro de ti. Sólo yo. Eres mía”.

“Te quiero dolorida, nena. Quiero que, cada vez que te muevas mañana, recuerdes que yo he estado dentro de ti. Sólo yo. Eres mía”.